En el proceso de la orientación vocacional se evalúan diferentes factores que brindan una mayor claridad en relación a la elección de la carrera profesional. En la mayoría de casos acudir a una orientación vocacional reduce el tiempo que le tomaría analizar y los costos por los que tendría que pasar hasta reconocer cual es la profesión que le traerá mayores beneficios de acuerdo a sus capacidades.
La vocación se va formando desde la infancia, motivada por factores inconscientes y conscientes de la personalidad del individuo, lo cual se va manifestando a través de los intereses, las actitudes, la manera de comportarse y de relacionarse con sus semejantes. Es por ello que se realiza la entrevista para conocer y tener una visión más amplia de la persona, complementando esta información con las evaluaciones psicológicas proyectivas y psicométricas, que dan mayor objetividad al proceso. Asimismo la orientación vocacional además permite conocer su nivel intelectual, permitiéndole saber cuales son sus destrezas y fortalezas cognitivas, así como aquellos factores que podría potenciar o mejorar en un futuro.
La orientación vocacional consiste de 4 sesiones, las tres primeras son de evaluación y la cuarta sesión es la entrega de resultados, en donde se le brinde la información obtenida durante el periodo de evaluaciones y se le explica cuales han sido los resultados obtenidos.